Monday, December 04, 2006

Ana y Carlos

Ana y Carlos se conocieron hace 16 años, siempre han sido vecinos en el parte atrás de la calle C de un semillero del Km 10 1/2 de la Sanchez. Vivir ventana con ventana, haberse visto desnudos desde niños y ver como crecen, los convirtió en novios cuando no era inocente la forma en que Carlos la espiaba cuando ella se quitaba el uniforme de la escuela.

Cuando terminaron el bachillerato, él ingresó a Infotep para hacer un técnico en refrigeración y ella a la UASD a estudiar contabilidad. Fue imposible para ella convencerlo de que hiciera lo mismo, el no estaba de acuerdo. Ana estaba llena de optimismo, Carlos de realidad. Los dos terminaron sus estudios, ella auxiliar de cuentas por pagar, el con una iguala con varios supermercados, una casa de madera y zinc, justo al lado de las de sus padres, una pasola y amor, los ingredientes del matrimonio.

Ana tenia muchos pretendientes, en la universidad se le presentaron muchas oportunidades, en el trabajo también, pero ella no concebía una vida al lado de un hombre que no fuera Carlos. A pesar de su necesedad, de su forma tan diferente de ver la vida, su condición academica, ella lo amaba. Si su vida era vivir bajo el zinc perforado por los clavos con un abanico de mesa soplando en tres, si su vida era escuchar los pleitos de sus vecinos a traves de la madera que servia de pared, si su vida era con Carlos, ella no necesitaba nada mas.

Una tarde discutian acerca de su futuro, Carlos no entendia porque su esposa no era feliz con lo poco que tenian, para él era suficiente. Se acostaron los dos en la cama, su casa era pequeña, no habia mucho donde huir. Ella se le acercó y lo abrazó.

-Mami, tamo peliando otra vé por diparate. Chula, tu sabe que somo pobre, que no podemo meterno en tanto lio.
-Mi amor, todo se puede, yo te entiendo, ay mi moreno bello, cuanto te quiero.
-Mira, mami, vamo a dar una vuelta hoy, vamono a beber dos frias, pa eta noche calentar el brazo, hacer que los vecinos se muden.
-Ay Dio mi bello.

A las siete Ana lo despierta. Se abrazan como si nunca lo hubiesen hecho, como esos abrazos que se dan quienes no se han visto en mucho tiempo o dos que no se veran. Y se quedaron un buen rato enlazados, en ese momento el olor a piso de cemento y madera húmeda molestó a Carlos, la cortina de tela que separaba la habitación de la sala la encontró horriblemente fea y de mal gusto. Todo va a cambiar, le dijo, Ana no contestó. Se maquilló, se perfumó, se arregló para el. salieron en la pasola hacia la Cayetano Germosén. Ella tenia una sonrisa pintada en su cara, sabía que habia ablandado el corazón duro de su Carlos. El, delicadamente, acariciaba la mano de Ana. Ella le decia cosas, el viraba la cara para que ella pudiera escuchar cuando el respondia.

Maldecir al gobierno y culparlo por nuestros problemas no es perder el tiempo, decía Carlos aflijido mientras se sobaba la rodilla. Fijense, las calles mal iluminadas, con baches, sin tapas en las alcantarillas, la pobre Ana se peló hasta la cédula, se le arrancarón cuatro uñas y un diente salió volando en el aparatoso estrallón. Carlos tomó un espejo de la pasola, lo colgará en el baño para afeitarse, fu lo único que quedó, las cervezas serán para otro día.

29 comments:

vertigo182 said...

un final feliz... como siempre provocas un PLOP

Dex said...

Mieda, que problema... Yo desde que empiezo a leer empiezo a imaginarme como se mataran..., todavia no he pegado.

Anonymous said...

en este pais no hay amor ni felicidad pa gente pobre...

Solo Yo said...

Fuck.... ahora pobre y sin dientes.

BB said...

diantre! usted es un mago Alfonso... tus historias no son nunca predecibles, siempre sorprende... excelente!

BB said...
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Johanna Galván said...

Y como adivino el final de una historia tuya Alfonso?... Mision Imposible.

IsAk said...

pero no los mato no los mato

reader said...

La cedula se cambia, las uñas crecen y el diente se pega...pero estan vivos!

Rossy Victoria said...

Hay que mirarle el lado amable a la historia: Por lo menos ninguno se murio jajajajaja.

enmanuel said...

un estrallón por culpa del gobierno? bárbaro... aun así, muy bueno el cuento.

Will said...

un poco de "mentiole", cada dia..en el pelao..

elbapachy said...

Al menos no no los mataste!! Muy bueno...

lagitti said...

"Contigo pan y cebolla"..... hummmm, no sé

Anon said...

carlos dile a ana que saque un blog

F. K. Woods said...

Bueno, los componenetes importantes en un matrimonio los tenían solo les faltaba la vision nocturna... cool post... back to reality.

Y.O. said...

Bien...

solamentetu said...

si por lo menos no los mato
dificil de predecir los finales tuyo

hasta a mi me dolio el estrayon

pero como dice la cancion
no me vuelvo a montar en motoconcho

Ayi said...

Diente menos cara e veneno...

Max said...

Por fin alfonso, no los mataste, apenas salieron sin dientes.

Niove said...

ay jesus que pena...

Gabriel A. del Goto said...

No se... tubo chuilo y to... pero vas a tener que empezar a hacer finales "esperados", y no los "inesperados"... yo me esperaba uno inesperado y fue asi...

toy jodiendo mucho mano?

Joan Guerrero said...

Creo que ese fue mi saldo del finde.,.. por sólo quejarme del gobierno...

Erminio said...

Cuando te leo no estoy leyendo un blog. Estoy leyendo un libro de cuentos dominicanos. Tienes mucho talento para contar historias sigue así.

Saludos,

Pink Rose said...

Ahora si es triste sin diente y sin esperanza de poder mandarse hacer una !!!

gmjr said...

Muy chula la historia
lo unico q te voy a regalar un diccionario: "...habia hablandado el corazón duro de su Carlos."

sin h. para la proxima :P

PS. Me encanta molestarte :P

-Lyn- said...

ana ya tiene blog, jo jo

Anonymous said...

mierda la verdad que alfonso es un lambon de alante alante, despues que ANON lo pone por el piso y el se incojona y hace un bulto, dice con bombos y platillos que lo va a entrevistar...

alfonso said...

y eso te mortifica.....????

meirda si..ablandar ..de ablandador..jajajaj

gracias gmjr.....