Sunday, May 08, 2016

Borradores

Existe tal cosa? Este sentimiento que me invade los domingos a las cuatro de la tarde.  Es como una pena,  un apretón al corazón,  un pesar,  extrañar algo,  anhelar algo,  esperar algo.

No sé qué me pasa.  Trato de hacer cosas que me ocupen el tiempo, que requieran de mi concentración.  Necesito huir a esa neblina que me persigue y se cuela por la hendija de la puerta.

Por qué no estás? Por qué te fuiste? Y peor,  por qué no luchaste? Por qué?   Sabes? Este es el mail número 28 que no te envío.

Me revienta tu ausencia.  Me revienta que te busque en mi cama y me tope con la nada. Me revienta tener que borrar este mail,  una vez más.

Tuesday, May 03, 2016

Efecto



 Es duro.  Lo dicen muchas canciones, muchos poemas. Es duro, muy duro.  El vacío, la incertidumbre, el celo, la pena.  La falta, extrañar, sentirse olvidado.  Querer, amar, no ser correspondido.  Es duro.

Se te escapa de las manos como humo, como agua del grifo.  Como el viento de verano, como espuma de las olas, como susurro de la noche.  Como tiempo pasado, como nino en el parque.  Existes sin gracia, la sonrisa que posa.  Un espacio desocupado, fatalidad.  Y quieres y quieres.  Deseas y deseas.  Suspiras.

No solo es lo que fue, sino lo que faltaba por ser. Porque eso elegiste.

Elegiste dedicarte.
Elegiste ser mejor.
Elegiste amar sin esperar nada cambio.
Elegiste no exigir.
Elegiste servir.
Elegiste vivir para ella.

Y cuando pierdes te cae esa pared encima, ese bloque frío de hielo, ese brazo de mar, ese terremoto que destruye tus cimientos. Es que perdiste lo que amas, lo que te ama, lo que te hacia sonreír, lo que te hizo creer, lo que te hizo sonar. Nada peor que una batalla que se pierde sin revancha.


Sunday, December 27, 2015

Sobre pertenecer



Pertenecer:  Ser propia de uno una cosa, ser de su propiedad.  Vaya palabra.  Al parecer lleva doble significado.  Suena complejo.  El hombre, la mujer se pertenecen?  Es un sentimiento muy animal de sentir que tu pareja te pertenece, muy humano quise de decir, en caso de que animal se vea como un termino muy primitivo.  De ahí viene el celo, no?  Cuando alguien mira, desea igual que tu.  Bueno, al menos eso uno cree, pero vale, te pertenece.  Pertenecer es egoísta.  Se invade la privacidad, el tiempo ocioso, las horas de ver películas repetidas, el tiempo de fumar, de beber, de no peinarse, de ponerse los jeans rotos y repetir los t-shirts. 

Y me siento tuyo a cada instante.  En el que estas y no estas.  Me siento tuyo compartiendo suenos y besos.  Compartiendo un futuro, viviendo un día a día. Es que eres duena de todo lo que hay en mi.

Y te siento mia, en cada palabra, en cada gesto, en cada accion.  Eres mia en mi cama y fuera de ella. Eres mia cada vez que mi lengua se pasea por tu cuerpo y se pierde en cada rincon de ti. 

Soy tuyo cada vez.

Wednesday, November 11, 2015

El arte de hablar

El dominicano si habla, man!
En el super.
En las exhibiciones de arte.
En los funerales.
En las filas de los bancos.

Mierda, man!

Sacando la revista.
Comprando condones en las farmacias 24 horas.
Con la que lleva los utensilios en las cabanas.
En Twitter. En Facebook.  Ahora en los DMs de Instagram.
En la discoteca y en el carwash.

Pero no se calla, loco!

No se calla en los malls.
No se calla pagando la luz.
No se calla comprando un chimi.
No se calla en Barra Payan.
No se calla pagando el parqueo en el AILA.
No se calla en el cine.
No se calla en la heladeria.
No se calla en el negocio que vende flores baratas.
No se calla, el dominicano no se calla.

Y habla!

Habla mucha mierda, piensa mucha mierda, escribe mucha mierda.

Tuesday, September 23, 2014

Regresa

El sol quema.  El azul del mar se impone. Las olas mueren en la orilla, como kamikazes. El viento trae partículas que se adhieren a la piel. Arena en los pies, arena el pelo, en mi cara, en la tuya. 

Cuando me dijiste que estabas atrasada no me preocupé.  No estaba tratando de ocultar mi temor de que estuvieses embarazada en medio de este debacle financiero; sin trabajo y el negocio pintando números rojos por cuarto mes consecutivo.  Qué dicen las estadísticas sobre mortalidad infantil en esta era? Donde comen dos come un tercero, dicen.  Las constantes visitas al baño y ese desmayo en el bote de Tico, JA! Laboratorio contigo, de sangre el examen, resultados el mismo día, qué voy a hacer, qué vamos a hacer, lo vamos a tener, no quiero verte, lo tendré sola, es mi hijo también, qué felicidad, qué desgracia, vete, quédate, seremos tias, seremos tios, vamos y dile a tu mamá, positivo.

Riete un chin más, no seas así. Déjame verte sonreir un chin más y no te vayas de mi lado nunca más. Tu sonrisa es única.  Es un colibrí que se posa en una margarita, un sol de primavera.  Tu sonrisa corta el oxígeno, paraliza el corazón en un instante.  Bésame y reviveme.

El primer coño es una alarma.  El hombre ha perdido su capacidad de observar, analizar, decidir.  No se puede pretender estar en completa felicidad, con un estado de ánimo capaz de encender un auto cuya batería no alcanza para la luz parpadeante de un celular lleno de mensajes.  La convivencia es el primer reto al que se enfrentan las parejas. Compartir una cama, los primeros quince minutos despierto, tener que entrar al baño después de tu pareja.  8 billones de almas esperando encontrar quien no se sienta molesto con la manía de quedarse mirando a tu ser amado mientras duerme. Coño, coño tú si jode, coño tú si jode coñaso! Una progresión que termina con un manotazo o un pequeño empujón.  Hice malestas, me marché.

El vello de tu espalda, dorado como el trigo, dibuja un sendero que va desde tu cuello hasta tus nalgas. Lleno de ondas y remolinos, embrujando a aquel que quiera perderse horas en el, haciendo infinito el paseo.  

En la mesa estamos todos pendiente a quien hará el primer comentario.  Hoy al parecer el pulso anda agitado, no hay quien se coma la pasta, la carne está dura y la ensalada es de sal.  Desde que en esta casa de habló de divorcio todo el mundo tiene una cara de espanto, de pena, un funeral sin muerto.  Fuimos a terapia, modernidades del mundo de hoy, pagar para escuchar lo que ya has decidido; es que se escucha lindo cuando te dicen pero te brillan los ojos cuando hablas de ella, es una buena mujer no es razón para estar con ella. Me alejé según me recomendaron, no la busqué, no la llamé, no le escribí, no le dejé flores.


Es con hambre, con mala fe, con gula, con maldad, con ganas.  Así como los depredadores observan su presa, planean el ataque, ejecutan la estrategia.  Como una fiera, una máquina al tope de revoluciones, un cohete que va a la luna, una pela.


Las horas son más largas los domingos.  Ves dos capítulos de tu serie favorita, sales a almorzar, comes, bebes un café, ves el último documental sobre cambio climático y son las tres y quince de la tarde.  Das una vuelta por la ciudad, visitas a tu abuela enferma, te comes un helado, llamas a tu hijo, ven una película, ocho y cuarenta de la noche.  Y llego a casa y tú no estás.  No hay conversación perdida, no hay masajes en los pies, no hay cena en la cama, no hay el último CD de The Black Keys o Little Dragons.  No hay fotos que quiero que veas, no hay planes de viajes ni presupuestos para conciertos.


Ven. Regresa.

Sunday, May 11, 2014

Memorias

Yo sabía que eso de venir desde Santiago hasta este ensayo de ciudad no iba a funcionar como lo planificamos. Vivimos a hora y media de distancia, a 150 kilómetros de ganas y tu pantie mojado y mi guebo erecto y es miércoles y viene paja y quieres que me aguante hasta el viernes, que la quieres en las tetas y que mi leche es tuya.

Hace días que te noto extraña.  No te ries de mis chistes y te tardas en contestar mis mensajes; todo está bien, todo está bien es lo que dices.  Yo lo que quiero es que llegue el viernes.  Una larga charla, dos birras alemanas, cena ligera porque lo que nos espera es candela; nadie quiere una indigestión o dormirse después del primer polvo. Mis ingresos no me permiten verte tanto como quisiera.

Son las seis y llueve en la ciudad.  El clima se vuelve un estimulante del apetito sexual y es la cuarta vez que te llamo y no respondes a mis llamadas.  No me preocupo, eres muy trabajadora y no tienes hora para salir de esa oficina.  Además,  ese buche que siempre tienes en el bolsillo interior de tu cartera te va a poner ready,  rápida,  ansiosa, puta, perra.

Y yo que no soy de ahí,  me bebo mi segundo whisky, plain, doce años,  nunca menos.  Un red bull y con eso tengo, la liga perfecta, mi posima secreta. Con eso puedo keep going and going como el conejito de la pila aquella, ahora bien, si me dices al oído soy tu perra, echamela en la boca, qué rica tu leche, pausa obligada,  pero dame un chance and ready or not, here I come, you can't hide.

Son las nueve ya. Ese last seen me preocupa: 5:45 pm.  Fuck. Y ahora qué?  Yo no soy muy de seguir llamando, insistiendo, pasar por tu oficina a ver si está tu carro ahí, o por tu casa, o por la casa de tu amiga, o por la casa de tu ex,  con el que nunca te dejaré de celar, aunque no te lo diga. Y ya lo hice todo.  Y ya pasé por tu oficina, por tu casa y qué vaina e' coño! Pasé por donde ese mamaguebo! Gran vaina! Déjeme vivir con mi maldita inseguridad! !! ( Al pasar se me aceleró un chin el corazón,  pero eso lo cuento después).

Y mierda. Tiré la toalla. Solté. De amanecida.  Ponme dos sábanas que ese aire pita. Huele a mistolin. El piso pegajoso.  Y esas luces tan charlies.  Y haciéndome una paja viendo porno. Y mi imagen en cuero reflejándose en todos los espejos.

Monday, March 31, 2014

Cosas que se comparten

Desde mi habitación veo el patio de esa casa castigada por el tiempo y el poco dinero.  La grama es maleza y una silla de plástico apoyada a la pared porque le falta una o dos patas, de aquí no se distingue bien.  He visto en ese patio a varios manganzones fumando hierba o yerba, no se cuál sería el término apropiado (Recuerdo una vez una charla en el colegio sobre drogas y la encargada, una ex adicta al crack, mencionaba perico, piedra, pipa, merma, papelitos, grasa y yo en el aire).  He visto a una jovencita en pantalones cortos muy cortos acostada en la grama, de noche, mirando las estrellas, con una blusita corta bien corta y sus pezones grandes muy grandes marcados.  He visto a un señor orinando una borrachera.  He visto sábanas de muchos colores tomando sol.

Parece que la tragedía llegó a esa casa en forma  de que esa muchacha que se acostaba en la grama a ver las estrella dejó de respirar un día.  En los días siguientes al suceso no podía dormir por los gritos desesperados de la madre.  Lllamaba a su hija, le preguntaba al todo poderoso por qué se la llevó, culpaba al marido borrachón.  Imploraba que la partiera un rayo.  Esa escena se repitió por muchos días, tantos que perdí la cuenta, tantos que un día no volvió a pasar.

Estaba en mi cama mirando al techo, admirando mi abánico KDK girar y girar sin quejarse; preguntandome si existe algún reporte sobre accidentes provocados por un abánico que se cansó de dar vueltas.  Mierda tu maldita madre, no me vas a dejar descansar, que es tanto calor que tú tienes!!  Bañate mamañema!!!!  Ponme en tres por lo menos!!! No? pues atiende ahora.....  De repente un sollozo me saca de mi delirio.  Y sigue, no para, la silla de tres o dos patas aguanta a la madre, que en voz baja pregunta por su hija que dónde está, que por qué se fue...Vuelve, vuelve hija mía, exclamaba entre lagrimas y moco.  Con un dolor en el pecho, con un dolor en el lado izquierdo de la cabeza, con las articulaciones entumecidas, meciendo su cabeza, dándose en el pecho, pidiendo perdón.

Y así pasó el siguiente viernes y el otro y el siguiente.  Yo la veo por mi ventana y siempre derramo una lagrima. Mi dolor y el de ella no es el mismo, pero la entiendo y lo comparto. Ella allá, yo aquí, todos los viernes.  Ella se aferra a su patio lleno de maleza, ese donde, creo que Alejandra se llama, se acostaba por las noches de cielo lleno de estrellas.  Ahí conversa con ella, ahí le dice que la extraña, que por qué no le habla, que cuando la verá de nuevo.  Yo aquí bajo el piadoso KDK, pasando mis dedos por una foto arrugada, me pregunto lo mismo.  


Monday, April 15, 2013

Lucky

No hacía calor, pero el sudor empapó mi camiseta, se sentía en mis pantalones, juro que también mis pies.  Los dos estábamos bailando a pesar de que no soy muy bueno en esos menesteres, no quería perderme esa oportunidad por nada en el mundo.  Estaba frente a ella, a la distancia en que se siente el suspiro tocándote las orejas, ensimismado con cada cuadro que mis ojos llevaban a mi cerebro:  El color de su piel, sus ojos, su boca.  Cerrando los ojos de cuando en vez, apagando el bullicio del lugar y quedándome con el murmullo dulce de su voz mientras me daba su número de teléfono. Las ciudades grandes ofrecen pocas coincidencias, eso le dije cuando nos vimos por tercera vez fuera de su oficina; trabajo cerca le mentí.  Muchas tazas de café después dejé caer mi mano sobre la suya.  El corazón me latió de manera estrepitosa.

What to do?  Abrazar a tu perro?  Llamar a esos amigos que creías perdidos?  Pedir perdón a quien tantas veces ofendiste?  Ir a poner una curita en aquel corazón que rompiste?  A los que pisoteaste mientras recorrías tu camino a la felicidad, que harás con esos?  Tengo horas sentado frente al mar, sintiéndome finito, microscópico.  Se quedaron muchas cosas por hacer, lugares por visitar.  No me quité la ropa y caminé desnudo en la playa.  No visité París, me perdí de muchos conciertos.  Solo llegué a aprender tres idiomas y nunca le dije a mami que yo maté a Sifino su gato.  

Cuando llegue el día quiero pensar en ti.  En tus ojos misteriosos, en tus caricias, en la sonrisa que se dibujaba en tu cara cuando me veías.  Quiero pensar en los buenos momentos, en las cosas que me hicieron sentir vivo, quiero cuando llegue mi hora, pensar en ti.

Tuesday, February 26, 2013

Rutina.

Mi madre se ha despertado en la misma cama por 6,000 días seguidos. El sol le ha golpeado la cara, digamos, más de la mitad de todas sus mañanas.  Ha pensado en sus hijos, en su esposo, en su madre y quien sabe en quien más, seis mil veces seguidas.  Yo le he dado desde hace 3,285 amaneceres,  otra persona más en quien pensar.  Seis mil días que abre la puerta de la casa y observa absorta a una ciudad que devora vidas.  Se lleva la felicidad de los jóvenes, la inocencia de los niños, el entusiasmo, la perseverancia, la fe.  Seis mil días seguidos.

Creo que la mitad de ese tiempo la ha pasado regando las plantas de su balcón, la otra cortando las flores que se marchitaron.  Una mitad contestando el teléfono, la otra escuchando Radio Santa María.  Una mitad saludando a los vecinos, la otra orando por ellos.  Me atrevo a asegurar que seis mil días abriendo la nevera.

Mi madre sonríe poco, se preocupa mucho.  La he visto poco llorar, muchas veces refunfuñar.  Han sido seis mil días haciendo café, seis mil días viendo un cuadro de la virgen, ese que está en el pasillo.  Seis mil días recordando su niñez en Bonao, mil quinientos extrañando a su padre.

Hoy voy a casa a comer, sentarme en la misma silla de siempre, preguntarle: Qué hay de comer? Y ella responderme molesta, una vez más: Comida Alfonso, comida.





Wednesday, January 23, 2013

Melancolía

Te pesa levantar la cabeza, unir una idea con otra, un sentimiento con su reacción   La incertidumbre es la peor de las sensaciones, es peor que la frustración,  que la desilusión,  que la derrota.  El no saber, el what if de los gringos.

Tengo dos horas sentado tratando de soltar ese nudo en la garganta, esa sensación a estomago lleno, a pesadez, dos horas y ya no me molesta este banco carente de ergonomía. Al parecer, las banquetas en los lugares públicos las hacen para adornar y no para aliviar el cansancio a aquellos a los que la rutina les golpea la existencia o a los que vinieron a enamorarse una vez más.  Maldito frío el que hace.

Salí de mi país pues se me habían acabado las oportunidades. Pobreza arrastra pobreza.  Gasté todo lo que el sueño dominicano podía ofrecer, gasté las oportunidades, las pocas relaciones que pude crear, llegué al tope y aun así no pude salir de la pobreza, esa que viene en la sangre, en el apellido, en unos padres que no estudiaron, en unos tíos bebedores y jugadores, en unos abuelos enfermos. Dejé el alma siendo serio y honesto.

Y aquí estoy en este sueño americano, plagado de facturas y renta cara, de almas corriendo desde y hacia un tren, de soledad, de añoranza por todo lo que viví en mi tierra, añoranza por lo que me faltaba por vivir, por mi queso de hoja, por los besos de ella, por Jánico y Baitoa, por Playa Grande y Terrenas.  Mierda, jamás me pasó por la cabeza estar en una situación en la que diera lo que fuera por un locrio de arenque. Yo sé lo que hago aquí, lo que no sé es que porqué no estoy allá.