Sunday, May 13, 2007

motherfucker sunday

Ella esperaba al cruzar la calle, ingeria un jugo de procedencia dudosa; Emiliano había dejado su celular con cámara de baja resolución y su llavero con un cortauñas. Ella estaba contenta pero su corazón le pedia a San Miguel que el gringo que no ha hecho esfuerzo alguno por aprender español ponga un sello en el expediente que le impida solicitar visa de nuevo hasta el año que viene, ademas en la Cesar Nicolas Pensón no hay ni una sombrita para esperarlo. Siente en su estómago un gato que se retuerce, no todos son inmunes al delicioso jugo fresco hecho por Juan Pie en su triciclo azul. Emiliano sale y la busca entre los primos-novios-amigos-queridas-maridos-compadres que esperan al cruzar la calle, sus miradas se encuentran; El con una sonrisa dificil de ocultar, ella con una sonrisa mas parecida a un lamento, él tiene lo que esperaba, ella lo que mas temia: El se va, ella se queda.

Preparaban las maletas, el entusiasmo no se contagia en la habitación. No habian ganas de enredarse entre las sabanas, solo de llorar y de secarse las lagrimas. Emiliano le deja una carta, le pide que la abra cuando su vuelo despegue, ella dice que esperará al próximo domingo. La semana transcurre lenta y triste, con pocas ganas de comer, con pocas ganar de levantar la cara, cuando escucha las palabras avión, viaje, trabajo en New York, pasaporte, visa, maleta, ella llora. Un taxi le cobra una quincena para llevarlos al aeropuerto, una maleta prestada que nunca será devuelta se lleva a Emiliano. No vale la pena contarles las tres horas de espera mas largas para la ahora infeliz pareja, no vale la pena contarles como los ojos de ella se irritaron, su garganta se resecó y le dieron nauseas. En la parte trasera de otro taxi con un chofer buitre disfrazado de moreno con cachucha blanca, lentes de imitación y un palillo en la boca que le cobró mil doscientos pesos, trataba de leer la carta de Emiliano.

"....A veces le damos la espalda al amor en busca de otros rumbos, otros horizontes, hoy me fui, morenita, pero volveré por tí, me voy a buscar otros destinos que no he encontrado aquí, otras oportunidades que no me han dado aquí. Quiero poder darte lo que no te he podido ofrecer, espero que me perdones. También espero que estes ahí cuando regrese y que no olvides lo mucho que te quiero........"
No quizo leer mas, no pudo. Cuando llegó a casa tomó lapiz y papel, empezó a escribir una carta, una respuesta, algo que decirle a Emiliano, algo que debió decirle hace tiempo, talvez debió pedirle que no se fuera, que no aceptara ese trabajo, talvez debió decirle que lo amaba, pero no pudo, ese maldito domingo hacia un calor del diablo en la ciudad.

7 comments:

Will said...

Que maldito calor!!!!

Laura E. said...

QUien pensaría en letras en una situación como esta???.... me gusta tu narración... excelente.

Anonymous said...

Y ENTONCES... ME DEJASTE COMO Y ENTONCES... TA INCONCLUSO! CONCHO!!

alfonso said...

no está inconcluso mi querdia anonimo...(asumiendo)...simple, el se fue..ella no dijo nada.

Anadell said...

Esas palabras que se dejan de decir, y tan decisivas que son... me gustó.

PD. Santo Domingo esá en llamas, que calorrrrrr

ElbaPachy said...

Aunque hubiese dicho algo, el se hubiese marchado... Independientemente de los sentimientos de ambos, el se hubiese marchado...

Rosalina said...

Alfonso, me encantó esta historia!