Monday, June 23, 2008

Envia FRIEND a *2222

El sol entra por los pequeños espacios de la cortina, otro día mas, otro día menos. Como si no bastara con la rutina automatizada en las grandes oficinas, en la mañana todo es igual: Abrir los ojos, caminar al baño, orinar, ducha, caminar en ropa interior hasta la cocina, preparar café; por mas campaña Got milk? Los americanos prefieren beberse una taza de café con doscientas calorias condensadas en un aro de harina y azucar. Revisa con poco interes el NY Times, busca alguna noticia que le llame la atención: Un tiroteo en un autobus, una violación en Central Park, una grua que cae de lo mas alto, un avión incustrado en un edificio, y por favor que sea cerca de él, está necesitado de algo excitante, algun suceso que le de gracia a su vida de i got what i want but i don't know what to do. Casi terminando de ver el periodico, casi en la última página, un anuncio full color llama su atención y despues de leerlo dos veces, amparado en la bandera de barras y estrellas que protegen a los consumidores, se decide a enviar FRIEND a *2222, opción 4 para una latina pelo negro de 23 años que por setecientos cincuenta y seis dolares le hará compañía a su existencia gris como el edificio donde vive.

Puntual. Ella lo espera en el café que nunca ha visitado, que nunca se habia dado cuenta que existia. Caminan por la acera sin intercambiar palabras, delante va él, ella, ligeramente detras unos cuantos pasos con la cabeza hacia el piso, preocupada por las miradas de aquellos que no le importa que un blanco blanco ande con una latina latina. Solos los blancos blancos como él ven la pareja como una traición a la raza, al dominio de la piel deteñia, al dominio del blanquito que ha esclavizado toda una eternidad al negro africano que cocina unos camarones riquisimos por allá en el sur.

Entran al departamento en el piso treinta y dos, amueblado con buen gusto, con muebles importados, fabricados por chinos o filipinos. Y con el cojin rojo en la boca, evitando mostrar algún tipo de emoción ante la técnica amatoria de su acompañante por un día, se da cuenta de lo insipido que ha convertido su estilo de vida pretendiendo ser amo y señor de todo lo que le rodea por el simple hecho de ser mas blanco que sus empleados y un target para los mosquitos cuando visita paises tropicales. Y viendo el sello de origen de su cojín de cuarenta y cuatro dólares se da cuenta que su nevera fue esamblada por algún inmigrante colombiano, que su piso de marmol fue instalado por algún guatemalteco y que ese mezzanine en madera brasileña pasó por muchas manos y que la úncia mano gringa gringa, blanca blanca fue la de la arquitecta que le decoró su apartamento, ahora en ese momento sospecha que es judia.

7 comments:

Maria Estilia said...

me perdi...

Solo Yo said...

" algun suceso que le de gracia a su vida de i got what i want but i don't know what to do."


Tan cierto...I wait.

Baakanit said...

Una muestra de un mundo globalizado e incompleto. Siempre nos falta algo hasta cuando se tiene todo.

Saludos viejo.

Medea said...

Jajaj globalizacion jajaj hermano globalizacion.. El dominio de la raza blanca debio morir con Hitler , pero tambien las espaldas dobladas debieron enderezarce con la muerte de Trujillo jeje
Nitido

DrLacxos said...

jejej, hablando de todo un poco, debes escuchar la cancion Disneylandia de Jorge Drexler te va a gustar viejo!

Cherrycola said...

en estos tiempos modernos donde se supone tenemos mas es cuando mas vacios existenciales hay!

paradojico pero es cierto!

Tmac said...

Una vida sin Dios es una vida vacia, tan sencillo como eso.