Tuesday, April 17, 2007

Despedida de soltera

Las chicas de la oficina le han planeado una despedida de soltera a la Gerente de Marcas, alquilaron una habitación en el Hotel Delta, una botella de champagne Montaudon, una grey goose, tres Stolisnaya, jugo de naranaja y cranberry juice para acompañar; toda una gama de lubricantes sociales capaces de desinhibir hasta a la Gerente de Auditoria, la mas vieja del grupo pero fue quien elijió a La Cobra del catalogo que envió la compañía Solteras y Algo mas, CxA; compañía encargada de organización de bodas, despedidas de solteras, tienen un sex shop, son consejeros matrimoniales y tienen un abodado a cargo de su nueva división de negocios: Divorcio Express.


El día acordado llegó y en el día solo hablaban pleberias, le aconsejaban posiciones sexuales a la novia, recetas de un mangú explosivo y varios nombres de ginecologos muy apuestos; Me encanta cuando me hace el taaaaccto, decia Flor.


Llegaron todas puntuales al hotel, subieron a la habitación. Seis mujeres solas, bebiendo y riendose de manera muy suelta. Se sentaron todas en la salita de habitación, felicitaban a la novia, le decian que se prepare para escuchar a su marido eruptar, tirarse peos, dejar pantaloncillos en el baño y cometer el crimen mas grande que hombre casado pueda cometer: Comer y dejar el plato sobre la mesa; Como si uno fuera una chopa para que se lo recoja, decia Eugenia esta vez. Las amigas le dieron una sorpresa, todas sacaron un presente para la nueva etapa de Luz. Flor le regaló un conjunto de ropa interior disminuto, Eugenia un libro de posiciones sexuales, Mabel un kit de chocolate liquido para untarse en el cuerpo entero, Yudith un aceite que se unta en el piso para que no se pelen cuando lo hagan en la sala o si se aburren de la cama, le pasaron una cajita, ella la abrió y sus ojos se abrieron tambien, Clara, la auditora, le habia regalado un consolador; Ay Dios, y eso no es lo que se regala en estos casos?, dijo tapandose la cara llena de verguenza.


La hora ha llegado. Puntualmente La Cobra abre la puerta, está vestido de mensajero, el asistente entra rapidamente por detras y abre la puerta de la habitación, enciende el equipo de música previamente instalado. Golpes de cintura, cadera en circulos, abdomen definido, el extasis llegó cuando bailó La Gasolina de Daddy Yanquee, puso sus nalgas a vibrar de la misma forma que vibraba la lujuria de Flor; que es lo que tengo en casa, decia. Flor estaba casa con un contador, que llega a casa lleno de facturas y gomitas en la muñeca, tiene el cuerpo lleno de vellos, con una panza puntiaguda y el bulto entre sus piernas no se asemeja a la maleta de dominicano ausente que tiene La Cobra entre las suyas.
Tres perfomances distintos, muy profesional todo. Todas borrachas se despidieron del galán, Flor le dio un papelito, llamame en media hora y así sucedió. Ella lo recogió frente a la entrada del Embajador, tomó la Churchill.


-Vamos a un motel?
-No, no puedo, tengo que llegar a casa temprano. Raul, mi esposo, debe estar llegando.
-Pero el sabe que tu saliste?
-Si, pero no puedo abusar.
-Bien. La Cobra miró a su alrededor tratando de orientarse. Dobla ahí.


Se detuvieron detras del edificio del Instituto Cartógrafico y Militar, el sacó Dos cientos pesos de su cartera, se los pasó al guardia que custodiaba el edificio; Comando, mire para la cena, voy a estar parqueado un rato aquí, le dijo. Ella abrió su camisa, paseó su mano por su pecho bien labrado, sus musculos abdominales bien definidos, sudaba de los nervios, en su cabeza sabia que estaba mal, pero cuando el alcohol suelta las riendas, ni San Pedro que esté en la mismita entrada del cielo para eso. Ella se dejaba tocar, le gustaba esa mano aspera en su pecho, en su piernas, estaba disfrutando su pequeña aventura.


El se bajó el pantalón y justo cuando la mano de Flor se acercó él la detuvo, esperate. De las tangas rojas se saco una media de nylon, es para los shows. Justo en ese instante Flor sintió un balde de agua fria, ese deseo de puteria, de hacer algo malo, de sentir algo diferente, algo excitante, desapareció. Se sintió incomoda en ese momento, no pudo consumar el acto. Llegó a casa, y su marido estaba sentado en la mesa del comedor, tenia doscientos folders de facturas sin conciliar, una camisilla blanca sucia de mocos y de salsa mayonesa.


-Mi vida acuestate si quieres, compré algo en Burger King para la cena.
-Gracias, termina pronto, te espero en la habitación.



Flor fue al baño, se duchó, se perfumó, se puso un conjunto de ropa interior que tenia guardado para el próximo fin de semana largo; esperó despierta a su marido, a su bola de pelos, a su contador privado autorizado, a su calvito, a su panzú.

14 comments:

lagitti said...

qué engaño le resultó su maleta de dominicano ausente; eso le pasa por no ir a más despedidas de soltera. Todo es marketing!

bi said...

Ya lo sabe... la cobra no sirve.. es enano y lo tiene chiquito

Ayi said...

Mas vale un malo conocido que...

Cr. said...

...bueno el pobre Junior ya esta viejo y tiene canas, pero tiene un cuerpazooo y se mueveee!

BB said...

jejejee es duro...

Solo Yo said...

que decepcion ~

Rosannita said...

Cuando el alcohol entra, la verdad sale!!! Confesaré que lo de las medias de nylon lo vine a entender con el comentario de Gitti jajajaja

=)

Will said...

moraleja: no te lleves del bulto, a menos que sea una mujer...jjajaj

Ginnette said...

De todas maneras, con sus brazos llenos de gomitas, y su pancita, ese es su macho!

Joan Guerrero said...

Ese choque así, frustra a uno. Woa.

Anonymous said...

Ay cooooooño!!!!

fonsinanett said...

jejejeje!!!! por eso es k pasan las cosas....
muy buen blog tocayo.

··Yde·· said...

eso se llama vender un sueño!

nada...

Maria Estilia said...

ay tuu!! que fuerte!! cualquiera se desencanta y se va a ver al lokito que uno tiene en casa... que al menos le sabe lo trukito a una! :P