Friday, April 04, 2008

The Boy Scout Club

En Barahona el sol molesta a las tres de la tarde, el calentón hace sudar a los cerdos. En el colmado cerca del parque habia un tumulto, los únicos jovenes que no se dedicaban a transportar drogas se la pasaban jugando a quien tenía la capacidad de beberse la mayor cantidad de botellas de ron sin caer al piso perdiendo el conocimiento. Todos recuerdan con tristeza a Misael quien murió el año pasado; se bebió seis botellas y despues de ser coronado como campeón de la tarde, comió un gran plato de habichuelas con dulce en casa de Doña Pau, apareció muerto en su cama con los ojos y la boca abiertos, las manos en la barriga y un olor a podrido en la habitación.

Un domingo en la mañana, luego de la misa de las diez, el sacerdote, el gobernador, Miguel el jefe de la pastoral juvenil con menos miembros del pais, o del mundo, Doña Magda y Juan Francisco, selección nacional de basketball, sostuvieron una conversación para determinar que hacer con los jovenes.

-Los jóvenes no le hacen caso al deporte, mira que el play de softball está lleno de chivos y la chancha de basket la usan para las fiestas patronales o para presentar a bachateros y merengueros. Dijo el cura
-No vienen al grupo de oración. Dijo Miguel.
-Miren, aunque a mi lo que me gustaria es que jueguen basketball, vamos a hacer un grupo de lo boyscout. Los mantendremos ocupados y asimilaran mucha disciplina.

Todos movieron sus cabezas en señal de aprobación. Una campaña de reclutamiento habia empezado, casa por casa, callejón por callejón, diesciseis jóvenes se anotaron en el Club de Boyscout Barahona en menos de una semana. Pero todo en la vida tiene un pero, y este caso no fue la excepción: Desde el primer día se vio la diferencia entre las clases sociales, por un lado seis niños ricos, malcriados, prepotentes y por el otro diez infelices con mucho deseo de superación y hambre en los huesos. Habia un problema mayor, pues la diferencias de clases se presentan en cualquier lugar, también estaba la viveza de estos muchachos que a pesar de que ninguno llegaba a los quince años, tenian en su haber un gran número de resabietas propias de su edad, por ejemplo, en la semana santa del 1985, justo en medio de la conmemoración de el lavado de los pies de Jesus a sus apostoles, esta pandillita dejó caer un envase con un liquido hediendo en medio de la iglesia y gritaron itar: Fo!!! que sicote!!!

Pues bien, ahi estaba el grupo de traviesos mas temido de todo Barahona. Samir habia explotado un montante en medio de la celebración de un juego amistoso provincial de volleyball femenino. Juan Pablo mataba perros y los arrastraba por todo el pueblo en su motor Honda C-70. Patricio conseguia prostitutas a los ingenieros que trabajaron en la carretera a Polo. Francisco empeñaba los abanicos de techo de su casa para beber ron en las tardes. Eduardo siempre decia que queria dejar de estudiar para ser capo y Pablo tenía un crédito abierto por su padre en el Almacen La Esperanza para que se tomara sus refresquitos por la tarde pero, en acuerdo con el despachador, anotaba botellas de ron y cigarrillos por su equivalencia en CocaColas y refrescos de distintos sabores, algunas veces se hacia dificil explicar a su padre como era posible beberse ocho o diez refrescos en un solo día.

Cuando empezaron las reuniones del BoyScout Club de Barahona, los seis se dieron cuenta que los paseos a distintos pueblos, los viajes a la playa y dormir en casa de campañas en la Sierra de Bahoruco no eran del todo divertido si debian ser disciplinados. Peor aun, el tema de pasar pruebas para ganar medallas e insignias les tomaba el tiempo de jugar domino apostando cinco cheles por cada capicua o pase corrido. Ellos organizaron un viaje a Santo Domingo y en el Conde compraron todas las insignias, uniformes nuevos, medallas y demas accesorios como una casa de acampar con capacidad para doce personas. Los demas miembros eran sus esclavos, dormian en la interperie, no compartian la comida y en el viaje a Santiago para la quinta congregación de Guias Scouts, mandaron a los novatos a cargar agua y trapear la cocina.

Despues de la misa del domingo, el sacerdote, el gobernador, Doña Magda, Miguel, definitivamente, el jefe de un grupo de oración con menos miembros del mundo, Juan Francisco y ya la memoria me falla, no se quien mas estaba.

-Ahora esta partida de engreidos abusa de su condición. No respetan, no obedecen, como pagan las guagas para los viajes, no se les puede decir nada, tienen a los demas pasando trabajo. Llevan comida y no la comparten, no deja que nadie mas use su casa de campaña aunque caben mas personas. Lo último que escuche fue que le dijeron calvo maricón al mismisimo jefe de los grupos scouts del pais.
-Dejenme eso a mi, yo resuelvo. En el próximo viaje a las lomas, voy a dejar que se duerman para despues dejarlos botados, cuando vengan caminando mas nunca se corpontaran mal, van a ver.

Desde Barahona salió el grupo a pasarse un fin de semana en las montañas. El plan ejecutado por Juan Francisco se dio a la perfección, cuando los muchachos se dieron cuenta que estaban abandonados lo tomaron sin mucha sorpresa.

-Gran vaina, tenemos comida, hoy dormimos y mañana salimos a la carretera a pedir bola.
-Ahora, a ese maricón yo le doy tres fuetazos.
-Le voy a pagar a Manzueta tres cientos pesos para que lo suene, mejor aun, que se lo meta.

Esa noche mientras trataban de conciliar el sueño Eduardo se despierta y empieza a masturbarse sin importar la presencia de los demas. Francisco, mas picaro que él, se le acerca con chuchillo en mano y agarrandoselo le amenaza con cortarselo.

-Maricón, sueltame, ta loco.
-Te lo voy a cortar por estar de freco.
-Macañema, sueltame deja el show.
-JAJAJAJAJ.....

Los demas reian, algunos se retorcian. En el forcejeo, Francisco le hizo una pequeña cortada a Eduardo. El relajo termino ahí mismo.

-Tu va ver maricón, tu va ver.
-Ya pana, pongase mentiolé.

Francisco salió de la tienda y al rato lanzó pedradas a la tienda. Todos dentro se agacharon en el suelo, tumbó la carpa.
-Maricón, ahora te voy a caer a peñonazos, parate ahi, mariconcito, pajero. Dicho esto, en medio de la oscuridad de la noche, Francisco y Eduardo se fueron a los puños, cada quien trató de separarlos y entre dejenlo que se maten y sueltalo maricón, el sol les avisó que debian salir a la carretera y llegar al pueblo.

Ellos llegaron, asi fue. Despues de ese día, los muchachos se juntaban con menos frecuencia, ya los pleitos eran entre ellos cada vez que le acordaban a Francisco que estubo a punto de ser castrado. Y poco a poco, El Club de BoyScout de Barahona se desintegró.

6 comments:

Anonymous said...

anja ... y depue ? :(

Gabriel del Gottó said...

de gas a gasoil...

luima said...

ta muy largo el post

Maria Estilia said...

te cansaste o perdiste la idea??

pero taba bueno anyways! lol

OsitaJenni said...

Jajajaja eran unos tigueres malos esos tipos.

OsitaJenni said...

No se, pero indirectamente me acorde de una escena de brokeback mountain.