Monday, January 15, 2007

Sunny looked to the sky

El asunto no era esconderse o elegir un lugar remoto, era elegir un sitio especial, un lugar donde pudiera, temprano en la mañana, caminar descalzo, sentarse en su terraza, desayunar, leer poco a poco el libro que encontró entre las pertenencias de su difunto padre y tener a su favor al capitan del destacamento del pueblo. Ese lugar seria ese paraiso que siempre habia divisado desde la avioneta que piloteaba para su jefe, esa parcela que habia comprado con las comisiones por el traslado de la mercancia que llevaba en sus vuelos.
Jose del Carmen de Jesus Cabrera Sanchez nació y creció en Medellín. Sobrino de Pedro Cabrera, mano derecha de uno de los capos mas despiadados del mundo, José aprendió de su tio todos los pormenores del negocio, pero nunca aprendió a matar. Esa crueldad, esa violencia, la forma despiadada de tratar a tus enemigos, o a tus socios, nunca fue asimilada por José, por eso aprendió a pilotear aeronaves para trasladar grandes cantidades de cocaina desde colombia hasta Santo Domingo, y en algunas ocaciones, a las Bahamas. Siempre que volaba hasta Santo Domingo, cruzaba la isla solo para ver un solar frente a la playa al norte de la isla, una vez aterrizó en Puerto Plata y fue a visitar el lugar, estaba en venta y el dispuesto a comprarla.
El día 18 de agosto recibió una llamada de su tio, le pedia, urgentemente, verlo en el Aeropuerto Central de Bogotá, habia que hacer un traslado. Llegó a la hora acordada, recibió las coordenadas en un sobre, las ingresó en el GPS, una hora de vuelo, nada fuera de lo común. Ya en el aire sintió un pataleo en la parte de atras de su avioneta, el bulto se movia, movió su mano y desató el nudo, una mujer y una niña estaban amordazados. Era la hija y la esposa de alguien que quizo jugarselas con su jefe, Jose del Carmen de Jesus Cabrera Sanchez habia jurado que siempre cumpliria las ordenes de su jefe, pero que nunca le pidieran matar a nadie.
José las llevó a Santo Domingo y las escondió en su finca. Regresó a Colombia para no levantar sospechas. Luego de varios meses de mantener escondida a la mujer y a niña, fue citado por su tio para un preparar la logistica de un traslado. Esta vez habia una pequeña diferencia, la mercancia era una gran cantidad de efectivo, dos personas le acompañarian y el mismo Pedro Cabrera. Aterrizaron en Pedernales, los dos guardaespaldas y Pedro bajaron de la avioneta y fueron recibidos por unas personas, José los miraba pero no prestaba atención, su mente estaba en su finca y en las dos personas que escondia. De repente unos disparos atrajeron su atrajeron su atención, su tio y los dos matones caian baleados en el suelo, la avioneta recibia impactos al mismo tiempo que José escapaba. No podia volver a Colombia, cuando hay una emboscada de este tipo, quien sobrevive es sospechoso, como explicar que él es el único vivo? Ni devolviendo el dinero que tenia en el avión, regresar vivo, sin su tio, era firmar su propia sentencia de muerte.
Un viernes en la mañana, luego de varios años escondido en esa isla alejada de su pais, en ese pueblo tan alejado de la ciudad, lleno de surfers y bohemios de todo el mundo, José desayunaba tranquilamente, se sentia orgulloso de la vida que llevaba, de haber salvado la vida a esas dos mujeres, de haber renunciado a ese mundo tas oscuro al que pertenecia. En ese momento de meditación, el cañón frio de una pistola se acercaba a su cuello, dos hombres se acercaron a su terraza arrastrando los cuerpos de la madre y su hija, habian sido degolladas, trató de pararse de su silla pero recibió un golpe en la cabeza. Sunny, como le decian en el pueblo, abrió los ojos, sentia un ardor en el estómago, sus manos estaban llenas de sangre. Estaba tirado en la grama de su patio, mirando al cielo, y al mar azul que lo acompañó por tantos años. Miró al cielo una vez mas, mientras los matones revisaban la casa en busca del dinero que nunca usó.
(Para saber mas, pasen por aquí y por aquí)

10 comments:

Mía said...

Que relatos, igual que siempre, muy buenos, ya he vuelto a la escena, nos vemos...

Gabriel A. del Goto said...

Perate, fue una puya o un diario a lo Sunny Blue Skies... o ambas cosas?

En fin... de todos modos, me gusto tanto, como la antologia que Sunny me conto; sino preguntale.

luima said...

Mariconcito. Ya que mataste a Sunny dame los creditos por lo menos.

BB said...

wow que historia! me ha cautivado de principio a fin...

Un abrazo!

Dex said...

Ese dia 18 de agosto siempre ha sido funesto para la sociedad. Ese dia naci YO.

Will said...

el tenia que devolver esos cuartos, coño...eso fue que lo jodio

lagitti said...

no entiendo nada!

Mery P. said...

Wow un final digno de ti!
Buenisimo el post.
... pero me guta ma' tu blog que los otros dos...

Max said...

Poor sunny, he looked to the sky.

Lu said...

jejeje ni Modo...........Fonso tenia que darle el final, en eso EL es el experto :)