Thursday, August 17, 2006

Otra vez, un cuento raro...again....

Otro cuento raro, muy raro. El cuento del guardia. Onceava serie. El guardia. Santiago.

-Hay Elpidio, llévame a la niña al ballet y acuerdate ir a comprar una pizza para los amiguitos de Eduardo que vienen a estudiar, ahhhh!! pásate por la veterinaria a vacunar a Negrito y no olvides bañarlo.

Elpidio vivía tranquilo en la casa de los señores Fulano de Tal. El era un muchachito de mandados, una especie de resuelve-todo-lo-que-a-ellos-no-le-daba-la-gana-de-hacer. El sueldo que recibía como raso y la propina que le daban los señores le ayudaba a estar un poco mas conforme. No podemos obviar las camisas que heredaba del jovencito de la casa, pues para cada cambio de temporada, el closet era renovado, ropa de otoño para un país veraniego. Así se pasaba la vida de Elpidio, bendecido por un general que lo recomendó como chofer para la casa de un primo de un FUNCIONARIO JEEPETA.

Elpidio era muy obediente, muchas veces se vestía de mujer y se dejaba tocar por el niño de la casa, muy creativo el jovencito en esos temas, la colección porno que guardaba en sus 23 GB era suficientemente enferma. Era una costumbre los viernes jugar al esclavo en el cuarto de servicio, algunas veces Ashley, la novia de Eduardo, era sodomizada en el encuentro.

Un día recibió una llamada para integrase a un patrullaje mixto en las calles de El Capotillo. Poco conocía Elpidio de estos menesteres, se sentía asustado, pues nunca había tenido experiencia en campo. Extrañaba comer tres veces al día, la ropa usada que le regalaban y al niño de la casa, se acostumbró al jueguito de los viernes.

Un fin de semana libre, en vez de ir a ver a su madre enferma de una neumonía crónica, pasó por la que era su antigua casa, queria ver a sus ex-patrones, a su ex-amigo.

-Si, pero usted ya no puede entrar aquí.
-Pero digale a la doña.
-Pero usted no puede entrar aquí.
-Mire, digale a Eduardito entonces, que yo trabajé aquí muchos años.
-Si, pero tu no puede entrar ma aqui carajo!!!!

Se devolvió destruido, con la moral abajo, con ganas de beber Brugal del barato, de ese que quema tres neuronas por sorbo. A pocas cuadras se acercaba Eduardo con su nuevo chofer y compañero de juego. Elpidio hizo señas y este se detuvo.

-Jovencito como está? ya no se acuerda de los pobres.
-Bueno, ahora tengo a Claudio, es el nuevo chofer de la casa.
-Ahh, yo pasé por la casa pero un guachi no me dejó avisarle que queria verle.
-Mira, y para que me junto yo con chopos???

El vehículo arrancó su marcha dejando a Elpidio a lado del camino con la cabeza baja, pensando.

La doña ha llamado varias veces a Eduardo, salió para el gimnasio hace varias horas y no ha llegado. Se empiezan a preocupar, pues Claudio tampoco aparece. En la calle Cristo Salvador, Elpidio patrulla a pie y le hace señas morbosas a las muchachas que van a secarse la cabeza en el salón de Tatica. Hay una mancha de sangre en su bota derecha, se ensució mientras pisoteaba la cabeza de Claudio. En el bolsillo derecho suena un celular, llaman desesperadamente desde una casa.No toma la llamada pues no es su teléfono se lo arrebató a alguien mientras agonizaba, tenía unas heridas de machete en el estómago, mortales, creo que no sobrevivirá.

Tuesday, August 15, 2006

motel me, taxi me

En el 1997 ganar RD$ 4,950.00 era una fortuna tomando en cuenta que en la actualidad el sueldo mínimo es RD$ 6,400.00, además, en esa época yo tenía 16 años. El dinero se distribuía en mil pesos todos los viernes para mal gastarlos, gracias a Dios era un mantenido en mi casa. Mil en Neon, mil en speed o Shizo o que se yo como se llamaba. El poco sexo tenía lugar en el apartamento, en horas de la tarde, cuando mis padres y mi hermana no estaban. Todo cambió hasta que la conocí.

Ella era 3 años mayor que yo, con un historial de novios mas grande que mi, bueno, que mi ego. Trabajaba como instructora de yoga en un centro de hippies anónimos y rastafaris emperdenidos. Creo que alguna yerba medicinal o alguna pastilla para la fertilidad animal le causaban unas ganas incesantes de rapar. Vivía en una habitación de la calle 12 casi esquina avenida con ruta de concho, cerca de algún chimi 24 horas. La dueña de la casa no le permitía llevar personas del sexo opuesto, aunque con las del mismo bando se desnudaba y se divertía bajo la ducha.

Por esta razón los baños de la universidad, o de la plaza, eran nuestro nido de amor. Muy incómodo pues estos rapiditos la dejaban insatisfecha.

-Mira a ver que tu hace.
-Mujer, yo no vivo solo. La que vive por su cuenta eres tu, y esa vieja tuya no te deja llevar machos.
-Esa maldita hija de su maldita madre.
-Pero ven mamalo aquí, debajo de esta matica de guanabana.
-Ya toy jarta de venir al botánico, ve a ver que tu hace.

Comiendo pizza en la Tiradentes, el pepperoni le calentó la sangre y la vagina. Empezó a tocarme por debajo de la mesa, llamé un taxi. Le dije que ibamos a OK. Cuatro horas no fueron suficientes. Despues de ese día, todos los sábados estabamos metidos dentro de una cabaña. El mal olor a detergente barato, pisos pegajosos y un cubre cama con el logo desgastado nos observaban mientras el yoga hacía posiciones dignas de presentar en un show de freaks. Recordé todo esto ayer mientras comía en la plaza y se me acercó una muchacha gorda, llena de celulitis, con muchas ojeras y tres hijos.

Monday, August 14, 2006

oda pa' mi manuela

Hoy te agradezco que hayas sido mi maipiola. Que me hayas traido a mi cama a Britney Spears y que hayas gestionado un Ménage à trois con Mary-Kate y Ashley, aunque despues que una de ellas se puso flaca como vaca de siete malos años, ya no me interesó jamás. Tu Manuela que haz estado ahí, allí y acá. Tu que haz estado en Constanza, Jarabacoa, Nagua, Sosua, Miami, Madrid, Amsterdam y que decir de Bávaro. En el baño, en la sala, en el carro, en el avion, en el cuarto de visitas y en el de servicio también, en el patio, bajo la mata de mango, en el callejón de su casa porque estaba en su fecha.

Hay Manuela, tu que siempre me escuchas y de enfermedades me cuidas. Que he hecho yo para merecer tu amistad y contar contigo siempre. Te van a condenar por tratas de blancas, prietas, morenas, rubias y trigueñas. Tantas veces que me la haz traido a mi cama, hazlo una vez mas.

Saturday, August 12, 2006

This weekend's post

He escrito muchas cosas para mi hijo, es que lo que siento por él no tiene palabras para poder describirse. Lo grande de ser padre, según creo, no es el hecho de sentir que ese ser humano es carne de tu carne, sangre de tu sangre, no es el hecho que tú puedas decir que lo amas y que es tu hijo. Es sentir un amor puro, sincero, lleno de ternura. Esa sensación que te electrocuta de pies a cabeza cuando se te acerca y te abraza y te besa y te dice te quiero.

Mañana, 13/08/06, Alfonsito cumple tres años. Recuerdo cuando él solo era un beso en la boca que se convirtió en caricias, que luego fue un mareo, ganas incesantes de ir al baño, un papel con un signo de positivo y nueve meses despues, la única persona en este planeta que agua los ojos cuando pienso en él. Me hice la promesa de tratar cada día de ser un padre excepcional, un padre comprensivo, cariñoso, que lo lleve por el camino de la retictud, de la honestidad, de la honradez, de la seriedad. I wanna be a cool father, just like he is a cool son.

Friday, August 11, 2006

tiempos de cambios

El principe mestizo lo sugirió.
La revista Times hizo un análisis.
Los diarios nacionales se hicieron eco del sentir del pueblo.
CNN entrevistó a los responsable.
Los departamentos de RH entregaron los resportes finales.

Coroblog no va !!!!!!!! Se suspendió!!!!!!!


Al menos para el 25 de agosto...............

Coroblog, el cuarto
01/09/06
ocho pe eme.
Cinema Café.....pa' beber cobraito hasta las dos.

Sugar cane

Los niños de La Romana limpian cristales con sudor.
Los niños de La Romana vende tarjetas de 60 y 100 pesos.
Los niños de La Romana saben que la policía mato al Peje.
Los niños de La Romana quieren comer pizza en Jumbo.
Los niños de La Romana se suben al ferrocaril de Central Romana.
Los niños de La Romana no tienen padres, a sus madres no las conocen.
Los niños de La Romana juegan en el cañaveral esperando perderse y no aparecer jamas.

Wednesday, August 09, 2006

transición

Baitoa era un campo muy urbanizado. Todos los negocios y servicios, la farmacia, los almacenes de mercancia, la heladeria, la iglesia, el destacamento policial, estababan alrededor del parque. Desde ahí salian varios caminos que conducian a las lomas donde vivian las diferentes familias que fundaron el pueblo. La casona de mi Abuelo quedaba al final del camino, allá en lo mas alto de la montaña.

Yo estaba feliz viviendo en Baitoa, era nieto de Don Marinito, un personaje muy querido por la cantidad de trabajo que ofrecia a la gente en sus fincas. Esto me convertia en un privilegiado del pueblo, cuando regresaba de la escuela las señoras me saludaban desde sus balcones y me invitaban a tomar una batida le lechoza, eso era un honor, las licuadores solo se usaban para invitados especiales que venian de la ciudad.

Todos los sábados ibamos al lago de la presa a bañarnos, era hermoso, como los paisajes de los rompecabezas de mil piezas que siempre dejaba a medio terminar. De regreso nos metiamos en la finca de los Pérez a comer mangos y tumbar tamarindos con un tirapiedras. Era el mas joven del grupo pero ellos me protegian, no se si lo hacian porque sus padres trabajaban para mi abuelo. Aprendí a armar chichiguas, a fabricar trompos, a cambio yo les dejaba montar mi bicicleta.

Mi padre, un día de abril cualquiera, nos dijo que nos mudariamos a la ciudad. Santiago me parecía mas campo. No tenía fiestas patronales, no habian muchachitas que se dejaban tocar, no habian caminos infinitos para montar bicicleta, ni matas de mango en las cuales colgarme con las piernas. Nos mudamos en un apartamento de 196 m2, un estuche. Las ventanas tienen hierros, hay que usar aire acondicionado y no conozco a mis vecinos.

En el autobus escolar miro por la ventana los carros de la ruta M, las señoras vendiendo verduras, los vendedores de quiniela, y allá, en la casa blanca con amplio balcón, Flora me hace señas con las manos, que venga a tomarme un juguito, que aproveche que hay luz y una lata con hielo.

Monday, August 07, 2006

cosas que decir y viene coroblog---Alfonsito's post

Sucede que ahora que soy todo un blogstar, no tengo que estar posteando nada. Mi padre me pidió que escribiera algo, pues su blog está en capa caida, jejejeje..que se cree él.

Pues sucede que me han puesto en un campamento de natación, ni en el colegio había visto tanta muchachitos juntos, mierda cuanto molestan.

Casi casi se acaban las vacaciones, el colegio ooooootra vez, espero que no me pongan a jugar en la arena. Ya tengo pensado que haré cuando me quieran obligar.

Les cuento que el próximo domingo 13 de agosto, Fidel Castro y yo cumplimos años, en serio, Superman irá a mi b-day. Es VIP, así que ninguno de ustedes están invitados.

Mi padre me compró un carro rojo grande, me dijo que cuando tenga 18 lo podré manejar, jaja, eso cree él. Yo soy mas tiguere que él, a los 15 se lo choco.

Ahhhhh y dice papi que ponga lo del coroblog, que estúpidos, no supieron como ponerle y dique le dejaron el cuarto....nonon...cuanta shit..

COROBLOG.
El cuarto.
25 de Agosto, Cinema Café.
8.oo pe eme.

silla, como dice flor..............

Friday, August 04, 2006

Fucking cell

Pedro lee el periodico con mucha determinación. Está buscando en los clasificados algún vehículo usado en buenas condiciones. Ha marcado ya trece teléfonos y no ha logrado negociar con nadie. Ahora llama a su novia y le cuenta que se hace una paja en su nombre, que le quiere tocar su parte y que quiere que ella le de sexo oral, ella dice que no entiende lo que dice que, se escucha entrecortado.

Amaury se come un mango. Acaba de prepararse una champola y tiene seis panes con salami. Tiene seis días que no come arroz y en la nevera guarda con mucho resguardo un locrio de chuleta. Anda en chancleta Samuray y en pocos instantes va a fajarse en la tarea de conectar por vigésima quinta vez su inversor, ha tenido problemas con las baterias usadas que compró en Villa Juana. Su celular está en el bolsillo trasero del pantalón que cuelga en su habitación.

Claudia llora pues su perro tiene que ser sacrificado, ella tiene rabia, el perro también. Es increible que ese bendito chihuahua de media libra haya mordido desde la muchacha de servicio, el jardinero, la suegra, el novio y aquel ladrón que por mas que se jamaqueaba, no pudo despegarse al bendito animal. Va de camino al veterinario llorando. Se detiene en la Gustavo con Churchill para soltarlo, mientras se seca las lagrimas y la fiera corre detras de un limpiabotas, su celular suena incesantemente.

Mi prima está en el asiento trasero del carro de mi tío. Se mueve como loca encima de su novio, ella siente su miembro y desea hacerlo venir. Una patrulla mixta se les acerca y les tocan, con ganas de romperlos, los cristales del carro. Con mucho nerviosismo y prisa tratan de vestirse y salir del carro. Le suena la otra línea, pero está muy ocupada explicandole a su padre porque está presa y fichada en el destacamento del Nueve.

A mi celular se le agotan las baterias, nadie toma mis llamadas. Estoy varado en la carretera, se acercan dos en un motor, mierda, creo que debo correr.

Thursday, August 03, 2006

dating us

Tengo un problema para socializar, soy tímido. Aunque la gente asume que soy antisocial y comemierda, no hago mucho para cambiar esa percepción que se llevan de mí. Estabamos en una fiesta y mientras compartía con unos amigos, me la presentaron, que desgracia. Me puse nervioso, sude frio, hice el esfuerzo de caerle bien pero no pude. Me pase varias semanas tratando de revertir esa situación.

Un día coincidimos en una fiesta de una amiga. Los astros se alinearon para que a ella se le derramara el trago sobre su blusa de diseñador italiano y yo ni tonto ni perezoso saqué mi pañuelo. Por primera vez no se me hizo pesado escuchar a una mujer hablar interminablemente. Aunque mi mente estaba en desnudarla y meter mi mano bajo su falda, se me hizo agradable estar a su lado, es mas, hasta yo hablé también.

El etílico la hizo subir 16 peldaños hasta la puerta de mi departamento. No llegamos a la habitación, la sala fue suficientemente grande para que nuestras ropas no nos molestasen. Cambié sus palabras por sudor, jadeos y mordidas en la espalda. Unté sus pezones de un relleno de fresa, no recuerdo la marca del producto, solo me acuerdo que los cojines están en el piso listos para la próxima cita.