Wednesday, November 11, 2015
El arte de hablar
En el super.
En las exhibiciones de arte.
En los funerales.
En las filas de los bancos.
Mierda, man!
Sacando la revista.
Comprando condones en las farmacias 24 horas.
Con la que lleva los utensilios en las cabanas.
En Twitter. En Facebook. Ahora en los DMs de Instagram.
En la discoteca y en el carwash.
Pero no se calla, loco!
No se calla en los malls.
No se calla pagando la luz.
No se calla comprando un chimi.
No se calla en Barra Payan.
No se calla pagando el parqueo en el AILA.
No se calla en el cine.
No se calla en la heladeria.
No se calla en el negocio que vende flores baratas.
No se calla, el dominicano no se calla.
Y habla!
Habla mucha mierda, piensa mucha mierda, escribe mucha mierda.
Tuesday, September 23, 2014
Regresa
En la mesa estamos todos pendiente a quien hará el primer comentario. Hoy al parecer el pulso anda agitado, no hay quien se coma la pasta, la carne está dura y la ensalada es de sal. Desde que en esta casa de habló de divorcio todo el mundo tiene una cara de espanto, de pena, un funeral sin muerto. Fuimos a terapia, modernidades del mundo de hoy, pagar para escuchar lo que ya has decidido; es que se escucha lindo cuando te dicen pero te brillan los ojos cuando hablas de ella, es una buena mujer no es razón para estar con ella. Me alejé según me recomendaron, no la busqué, no la llamé, no le escribí, no le dejé flores.
Es con hambre, con mala fe, con gula, con maldad, con ganas. Así como los depredadores observan su presa, planean el ataque, ejecutan la estrategia. Como una fiera, una máquina al tope de revoluciones, un cohete que va a la luna, una pela.
Las horas son más largas los domingos. Ves dos capítulos de tu serie favorita, sales a almorzar, comes, bebes un café, ves el último documental sobre cambio climático y son las tres y quince de la tarde. Das una vuelta por la ciudad, visitas a tu abuela enferma, te comes un helado, llamas a tu hijo, ven una película, ocho y cuarenta de la noche. Y llego a casa y tú no estás. No hay conversación perdida, no hay masajes en los pies, no hay cena en la cama, no hay el último CD de The Black Keys o Little Dragons. No hay fotos que quiero que veas, no hay planes de viajes ni presupuestos para conciertos.
Ven. Regresa.
Sunday, May 11, 2014
Memorias
Yo sabía que eso de venir desde Santiago hasta este ensayo de ciudad no iba a funcionar como lo planificamos. Vivimos a hora y media de distancia, a 150 kilómetros de ganas y tu pantie mojado y mi guebo erecto y es miércoles y viene paja y quieres que me aguante hasta el viernes, que la quieres en las tetas y que mi leche es tuya.
Hace días que te noto extraña. No te ries de mis chistes y te tardas en contestar mis mensajes; todo está bien, todo está bien es lo que dices. Yo lo que quiero es que llegue el viernes. Una larga charla, dos birras alemanas, cena ligera porque lo que nos espera es candela; nadie quiere una indigestión o dormirse después del primer polvo. Mis ingresos no me permiten verte tanto como quisiera.
Son las seis y llueve en la ciudad. El clima se vuelve un estimulante del apetito sexual y es la cuarta vez que te llamo y no respondes a mis llamadas. No me preocupo, eres muy trabajadora y no tienes hora para salir de esa oficina. Además, ese buche que siempre tienes en el bolsillo interior de tu cartera te va a poner ready, rápida, ansiosa, puta, perra.
Y yo que no soy de ahí, me bebo mi segundo whisky, plain, doce años, nunca menos. Un red bull y con eso tengo, la liga perfecta, mi posima secreta. Con eso puedo keep going and going como el conejito de la pila aquella, ahora bien, si me dices al oído soy tu perra, echamela en la boca, qué rica tu leche, pausa obligada, pero dame un chance and ready or not, here I come, you can't hide.
Son las nueve ya. Ese last seen me preocupa: 5:45 pm. Fuck. Y ahora qué? Yo no soy muy de seguir llamando, insistiendo, pasar por tu oficina a ver si está tu carro ahí, o por tu casa, o por la casa de tu amiga, o por la casa de tu ex, con el que nunca te dejaré de celar, aunque no te lo diga. Y ya lo hice todo. Y ya pasé por tu oficina, por tu casa y qué vaina e' coño! Pasé por donde ese mamaguebo! Gran vaina! Déjeme vivir con mi maldita inseguridad! !! ( Al pasar se me aceleró un chin el corazón, pero eso lo cuento después).
Y mierda. Tiré la toalla. Solté. De amanecida. Ponme dos sábanas que ese aire pita. Huele a mistolin. El piso pegajoso. Y esas luces tan charlies. Y haciéndome una paja viendo porno. Y mi imagen en cuero reflejándose en todos los espejos.
Monday, March 31, 2014
Cosas que se comparten
Monday, April 15, 2013
Lucky
Tuesday, February 26, 2013
Rutina.
Wednesday, January 23, 2013
Melancolía
Wednesday, November 07, 2012
Que hacer?
Thursday, October 04, 2012
Danilo
Friday, October 28, 2011
Aquellos dias
Cuando te orinas las botas y te salpicas el pantalon, entonces sabias que ya no podias seguir bebiendo de pie, como vaqueros del viejo oeste, todos en fila hacia el Guateque. Bachata amargada, merengue sin letra, mujeres camareras de dia, prostitutas de noche, habitaciones sencillas y deluxe, placeres incluidos, tufo. La vista se nubla y el celular se llena de mensaje; insultos de un compromiso que has roto y que llora desconsolada en Santo domingo, por otro lado, varias llamadas perdidas de alguien que te esperara en Mangu a las once. Llegas a tu casa y no te atreves a sentarte ni en la incomoda silla de tu comedor, temes a caer rendido y despertar al tercer dia, como aquel que vino hace cuchimil siglos atras. Todo queda lejos, es como vivir en Florida pero ganando en pesos.
Cae la noche. Andamos en solitario. Es el momentos de ver y voltear la cara, no quieres enterarte de Tezanitos con Dorka, ni Marian con Jose, ni Samir con Rosa, todos se agarran de la mano, hablan con ternura, miran con deseo y dan besos en la frente, dicen palabras bonitas, prometen divorcios. Yo me junte con ella, bailamos hasta tarde, nos pasamos subiendo y bajando escaleras, escondidos entre turistas, sankies y amantes. Fuimos a esperar el amanecer en la playa, desayunamos cerveza a ciento cincuenta pesos. Hace tiempo dejamos de hacernos promesas, ella se va para Madrid a estudiar y no volver, yo me ire a Santo Domingo a rogar con flores en las manos que no me deje, que todo fue un error, un sueno de verano de aquellos dias.